Buscan que García-Mansilla siga en la Corte aunque le rechacen el pliego

Es lo que pretende el Gobierno. El próximo 3 de abril se votará su pliego y sus chances son menores a las de Lijo.

Buscan que García-Mansilla siga en la Corte aunque le rechacen el pliego

Editó: Santiago Montiveros

El próximo 3 de abril el Senado debatirá el futuro de Manuel García-Mansilla en la Corte Suprema de Justicia, pero en la Casa Rosada ya trabajan para evitar que su eventual rechazo se traduzca en su salida del máximo tribunal.

En el entorno de Javier Milei sostienen que hay fundamentos jurídicos que respaldan su permanencia, y en el cuarto piso del Palacio de Tribunales, donde García-Mansilla ya tomó asiento, se percibe un clima receptivo a esta idea. Según un informe de La Nación, tanto Horacio Rosatti como Carlos Rosenkrantz -y en menor medida Ricardo Lorenzetti, crítico de algunas decisiones de la Corte- avalan su presencia, lo que refuerza la estrategia oficial.

El problema es que la oposición, con 25 senadores, tiene el número justo para rechazar su pliego. Si eso ocurre, podría abrirse una batalla judicial. Desde el oficialismo aseguran que existen antecedentes que legitiman la permanencia del juez hasta el vencimiento de su designación en comisión. Citan, por ejemplo, el fallo "Dura, Francisco y otro c/ Labougle y otros" de 1932, que reconoce a los jueces designados de esta forma "la plenitud de los derechos inherentes a sus funciones".

Sin embargo, hay otro antecedente que juega en contra: el caso de Belisario Montero en 1958, cuyo intento por quedarse en el cargo pese al rechazo del Senado fue desestimado por la Corte, ya que había sido designado otro magistrado con acuerdo del Congreso. Por eso, si la pulseada llega a tribunales, el conflicto lo resolverían conjueces sorteados entre los presidentes de cámaras federales.

García-Mansilla.

En paralelo, el Gobierno intenta salvar el pliego de García-Mansilla con negociaciones políticas a contrarreloj. Con más de 150 vacantes judiciales por cubrir y cargos clave como el de Procurador General o Defensor General en juego, la Casa Rosada está dispuesta a ofrecer acuerdos a cambio de respaldos en el Senado.

La fractura en el bloque de Unión por la Patria alimenta las esperanzas oficiales. Cuatro senadores disidentes -Carolina Moisés, Fernando Salino, Guillermo Andrada y Fernando Rejal- se muestran cercanos a gobernadores del PJ y no responden a Cristina Kirchner, lo que podría modificar el escenario.

Mientras tanto, García-Mansilla no tiene previsto renunciar. Desde su entorno afirman que resistirá, al menos hasta fin de año. Aunque en conversaciones privadas habría deslizado que podría dar un paso al costado si la presión judicial o mediática se torna insostenible.

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El 3 de abril se espera una sesión caliente. Y aunque su pliego tenga destino de rechazo, el Gobierno cree que García-Mansilla puede quedarse. Por derecho, por estrategia o por litigio.

¿Y Lijo?

El otro pliego que forma parte de la jugada del Gobierno es el del juez Ariel Lijo, cuyo destino parece más prometedor. A diferencia de García-Mansilla, Lijo no juró como "supremo" ya que la Corte rechazó su pedido de licencia extraordinaria para asumir en el cargo.

Ariel Lijo.

Ahora, con la sesión del 3 de abril en el horizonte, las chances de Lijo parecen ser mejores. Incluso los senadores disidentes del kirchnerismo, alineados con gobernadores peronistas y con una postura más dialoguista con el Gobierno, no estarían dispuestos a votar en contra de su pliego. Su aprobación parece viable, concluyó La Nación.

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