El criminólogo Eduardo Muñoz analizó la problemática de los femicidios en diálogo con Radio Post. Dijo hay que prestar atención a las señales previas, y aseguró que el suicidio del asesino también es un acto de dominación.
Crimen de Carla del Souc: "Hay un gran narcisismo en los femicidas"
A casi diez años de la primera marcha "Ni una menos", la muerte de Carla Del Souc en Rivadavia, asesinada por su ex pareja, volvió a poner en primer plano el debate sobre la violencia de género. Quien analizó la problemática fue el criminólogo Eduardo Muñoz, este lunes en el programa "Tenés que saberlo", que se emite de lunes a viernes por Radio Post (92.1 en el Gran Mendoza, 96.9 en Luján de Cuyo, 100.1 en San Martín y 96.7 en La Paz) de 7.00 a 10.00, con la conducción de Gabriel Conte, Ana Belén Martínez y Ariel Fernández.
A la hora de analizar la mentalidad del femicida, Muñoz destacó que el crimen "no es solamente el acto violento de matar a una mujer, sino que es el eslabón final de una cadena de violencia", la cual comienza con comportamientos previos que es preciso frenar a tiempo.
Junto a Carolina Torres, Muñoz es coautor del libro "El género de la muerte", en el que se analiza las raíces culturales, sociales y psicológicas del femicidio. Sobre esos temas profundizó durante la entrevista.
Carla del Souc, la víctima del femicidio en Rivadavia.
"Como patrón general, creo que hay un gran narcisismo y una carga emocional en estos femicidas de mucha intensidad hacia la víctima, producto de las dinámicas afectivas previas, parejas o exparejas, y también esa dependencia emocional patológica respecto de la víctima. 'Yo no soy si no estás conmigo'", ilustró Muñoz.
Ver más: La despedida de la hermana a la maestra asesinada: "Se me desgarra el corazón"
El especialista subrayó que estos rasgos "no aparecen de la noche a la mañana o en abstracto: son la culminación de manifestaciones que progresivamente pueden irse manifestando como un control emocional de la víctima, un alejamiento respecto de sus afectos o de su familia", comportamientos que pueden terminar en un asesinato.
"Hay un gran narcisismo y una carga emocional en estos femicidas de mucha intensidad hacia la víctima", sostuvo Muñoz (en la foto, el femicida Federico Acevedo).
Un aspecto complejo respecto de la violencia de género es que muy frecuentemente la misma es ejercida por una pareja o ex pareja. En ese sentido, Muñoz aseguró que las víctimas y su entorno entran en un círculo en el que se minimiza o justifican las violencias.
Leer: Encontraron muerta a una mujer en General Alvear
"Eso es lo que se conoce como el círculo de la violencia. 'Me trató mal, me hizo tal cosa o me empujó, pero va a cambiar, no fue para tanto, fui yo que le hice tal cosa para que reaccionara de tal forma' -ejemplificó el criminólogo-. Y a veces esos indicadores no son leídos convenientemente por el entorno familiar que tiene que aportar contención a la víctima y pasan desapercibidos".
En el caso del femicidio ocurrido en Rivadavia, el asesino, Federico Acevedo, se suicidó luego de cometerlo. Para Muñoz, esta conducta debe ser entendida como un acto posesivo y de dominación.
"Ese suicidio no es un acto de cobardía ni de arrebato, sino que es la culminación de ese ciclo de violencia. Es dejar un mensaje claro: 'Yo soy tu dueño, y si no estás conmigo, no vas a estar con nadie. Y yo voy a decidir si enfrento a la Justicia, si tengo condena social o no. Entonces decido autoeliminarme, y acá se terminó todo'. Ese hecho marca también que hasta en la muerte intenta ejercer ese poder de dominación sobre la víctima", sostuvo Muñoz.
La entrevista completa