¿Quién tiene el poder de decidir si sos hombre o mujer?

Ni la biología, ni la política, ni la religión deberían dictar quiénes somos. La identidad de género es una elección personal.

¿Quién tiene el poder de decidir si sos hombre o mujer?

Por:Laura Romboli

 Una letra, la "E", protagonista absoluta en aquellos que usan ese lenguaje tan particular, apareció esta semana en un mensaje de whatsapp. Alguien saludó con un "Bienvenides". Sí, con "E". Lo tomé como un gesto pobre de resistencia, un intento de demostrar que, de algún modo, algo se hace por la libertad de elección, reforzando la idea de no quedar fuera de tiempo. (Quise poner demodé, pero me pareció demasiado). Horrible. Nunca acepté la idea simplista y absurda de que, con solo agregar una "E" a todo, terminaríamos con épocas de discriminación e intolerancia.

No, no es tan fácil. No se logra nada con escribir en ese formato mal llamado inclusivo, que lo único que hace es separar y señalar superficialmente.

Otra letra, la "M", impresa en el documento de una actriz trans, para ser un símbolo del poder soberbio y absurdo de quienes creen tener derecho a decidir sobre nuestra identidad de género. Nada más alejado de la realidad y de nuestros sentimientos.

Fue la actriz Hunter Schafer, reconocida por su papel en Euphoria, quien expresó hace unos días su indignación tras recibir un pasaporte en el que figura la letra "M" en el apartado de sexo. Ese documento fue emitido bajo las regulaciones federales impulsadas por Donald Trump sobre la comunidad transgénero en Estados Unidos. Schafer enfatizó que una letra en un documento no altera su identidad como mujer, pero sí le preocupa que esta situación le genere obstáculos adicionales.

"Debo decir que me importa una mierda que mi pasaporte ponga una "M". Eso no cambia nada de mí ni de ser trans, aunque me haga la vida un poco más difícil", declaró.

¿Quiénes son?

¿Quién impone nuestra elección de vida y sexualidad? ¿Dónde nace esa supuesta normalidad que dicta que un hombre debe estar con una mujer y viceversa?

¿Fue Dios? ¿Cuál? ¿El mismo al que no le creemos ni la mitad de sus evangelios y del que, por supuesto, no seguimos prácticamente nada de sus mandamientos?

¿La naturaleza? ¿Cuándo, cómo? ¿En qué momento estableció que dos hombres no pueden amarse?

Vivimos en una sociedad que acepta y se adapta a todos los cambios posibles. Lo hacemos con nuestro cuerpo, nuestros pensamientos, hasta nuestro color de piel. ¿Por qué no podríamos cambiar de sexo si así lo deseamos?

¿Quién dijo -y en qué se fundamentó- que un hombre solo debe amar a una mujer? ¿Que una mujer no puede sentirse hombre?

Nacer mujer y decidir vivir como hombre. Nacer hombre y elegir vivir como mujer. Es, simplemente, nuestra decisión y nuestra libertad de identificarnos con el género que realmente sentimos como propio. Porque tenemos el derecho de vivir como lo deseamos. Percibirnos y orientarnos sexual y libremente, porque no hay fuerza, poder, pensamiento ni "letras" que puedan cambiar eso.